Volver

Trasfondo

Valle de Argun, Chechnya. Mayo de 2018.

El valle está pacificado desde la segunda Guerra de Chechenia, salvo por algún incidente aislado. Los sucesivos intentos de los terroristas de la República de Ichkeria y del Califato del Cáucaso por crear una célula permanente en la zona fracasaron. Los enviados no consiguieron ganarse la confianza de los locales.

Los habitantes de la zona son montañeses, duros, desagradables y desconfiados para todo aquel que venga de fuera. Y por “de fuera” quiere decir “de fuera del valle”. Los dos poblados de la zona, Shikara y Jogaida viven en una paz relativa, es decir, solo se roban de vez en cuando. Toda la zona quedó en economía de subsistencia después de la guerra. Hubiera hecho falta ayuda por parte del gobierno para reconstruir la zona, pero esta nunca llegó.

Lo que si llegó fue una masa de refugiados que huía del conflicto en oriente medio. Se agruparon en un campamento en el valle, Camp Hope, bajo el control de cooperantes de la FAO. Al principio no fueron bien recibidos, pero al empezar a llegar ayuda humanitaria de la ONU y teniendo en cuenta que se empezó a repartir también entre los chechenos, las relaciones mejoraron. Aunque no fueran del valle traían comida y al menos eran musulmanes.

El valle se ha mantenido los últimos años en una calma tensa aliviada por los repartos de alimentos pero el carácter belicoso de los locales hace que la situación pueda cambiar en cualquier momento. Y el momento parece haber llegado.

DELPHOS, el servicio de inteligencia de la Coalición HERACLES, mantiene escuchas electrónicas por todo el mundo. Y ha interceptado un mensaje: Tarkhan Batirashvili, alias Abu Omar al-Shishani, sigue vivo y se dirige con otros miembros del Daesh hacia el valle.

Abu Omar al-Shishani (traducción: Padre Omar el checheno) es un mito entre los combatientes yihadistas. De origen georgiano, veterano de la guerra de 2008 contra los rusos, recibió entrenamiento de las fuerzas especiales USA antes de pasarse al yihadismo. Una vez en el IS combate en Siria y es comandante de la Brigada Muhajireen, donde se encuadran los voluntarios extranjeros del IS.

En 2014 la CIA anuncia por primera vez su muerte, que se demuestra falsa. En 2015 y después de poner precio a su cabeza (5,5 millones de $) se le vuelve a dar por muerto.

 

Reaparece en 2016 llevando operaciones especiales para el IS. En julio se anuncia una vez más su muerte, que parece definitiva. Pero ahora inteligencia dice que se dirige a Chechenia y le atribuye un nuevo e inquietante alias: Al-eayidin, el que vuelve.

Ante esta situación los refuerzos de HERACLES se dirigen hacia el valle, y su emplazamiento se fortifica. La Zona Zero debe convertirse en un fortín.



© Airsoft Total - Ziddea Solutions